Marcelo Gullo destaca desafíos del futuro de la Hispanidad.

Los tres momentos de gloria de España según Marcelo Gullo: esencia, esplendor, decadencia del Imperio… ¿Y futuro de la Hispanidad?

«Definieron el destino de la Hispanidad y tuvieron repercusiones a nivel global»

En una entrevista concedida este mes de enero al canal Aladetres, el pensador Marcelo Gullo reflexionó sobre los tres grandes episodios y momentos de gloria de España, destacando las grandes etapas de gloria como fueron el fin de la Reconquista con la toma de Granada, el descubrimiento y la evangelización de América y el apogeo y la consolidación del imperio.

Según Gullo, estos momentos no solo definieron el destino de la Hispanidad, sino que también tuvieron repercusiones a nivel global, incluso durante la decadencia hispánica acaecida desde el siglo XVIII hasta la actualidad.

¿Existe un futuro esperanzador? Aunque para el historiador argentino hablar de la unidad de la Hispanidad es hoy como mínimo lejano, no duda en afirmar que “no hay pasaporte para el futuro sin Hispanidad”. Sin ella, sentenció, “España está muerta Argentina está muerta, México está muerto, Bolivia está muerta… Sin Hispanidad no serviremos para nada. Seremos segmentos anónimos del mercado mundial”.

A continuación, desglosamos los tres momentos de gloria de España y su enseñanza según Gullo.

1. La Reconquista, el primero de los tres momentos de gloria de España

Para Gullo, el primer gran momento de gloria de España fue la Reconquista, especialmente con la toma de Granada el 2 de enero de 1492. Este hecho, que marcó el final de casi 800 años de lucha contra el dominio musulmán, es considerado por el autor como el nacimiento de la nación española. En sus palabras: «El momento de mayor gloria es el 2 de enero de 1492, cuando se expulsa al invasor musulmán.»

En cuanto a la conocida «convivencia» de las tres culturas (cristiana, musulmana y judía) en la península, Gullo no tiene dudas: «Eso de la convivencia entre las tres culturas es una mentira. Los cristianos eran explotados, pagaban impuestos que los musulmanes no pagaban y no podían vestir de forma libre, no podían montar a caballo sino en mula… Vivíamos explotados y subyugados por ellos, que eran Invasores», afirma, insistiendo en que lo que realmente sucedió fue una lucha constante para recuperar el territorio y la fe. La Reconquista no solo tuvo un impacto militar, sino que, según Gullo, representó la defensa de la cristiandad en Europa.

2. La evangelización de América: Un legado trascendental

El segundo momento de gloria para Gullo fue la evangelización de América, que comenzó con el viaje de Cristóbal Colón en 1492. Según el autor, este proceso fue mucho más que una conquista territorial: «Fue una de las mayores gestas evangelizadoras de la historia.»

Y es que para el historiador, llevar la fe católica al continente americano fue una misión comparable a un deber divino encomendado a España. De este modo, España no solo conquistaba, sino que llevaba consigo un mensaje de fe y civilización que marcaría el desarrollo de la España de ultramar y que sería su misma alma.

3. Felipe II: La consolidación del Imperio

El tercer gran momento de gloria de España, según Gullo, ocurrió durante el reinado de Felipe II, quien consolidó el imperio español más grande de la historia. Este período estuvo marcado por la unión con Portugal, la defensa de la fe cristiana y la lucha contra enemigos de la talla del imperio otomano y las potencias protestantes.

Para Gullo, la victoria en la batalla de Lepanto de 1571, donde la flota española derrotó a la armada otomana, representó un punto culminante en la historia de España. La victoria de Lepanto fue decisiva pues no solo supuso la consolidación de las gestas previamente mencionadas, sino que con ella «España salvó Europa y con ella, a Italia, a Roma, de que el Papa tuviese que salir corriendo y que el islam pusiese la media luna en la basílica de San Pedro en vez de la cruz».

Felipe II no solo consolidó un imperio vasto, sino que también se encargó de la defensa del cristianismo en Europa, uniendo fuerzas con otras naciones católicas. En este contexto, España se convirtió en un verdadero baluarte de la fe frente a los ataques externos.

Cuando España perdió su razón de ser y “su alma”

Gullo destinó uno de los momentos álgidos de la entrevista a analizar el quiebre de España entre la dinastía de los Austrias y los Borbones. A su juicio, durante el reinado de los primeros se daba “algo difícil de entender en términos actuales” como es que “la política está al servicio de la fe”.

“España sabe que su poder es para evangelizar y que, si no es así, no tiene que estar ni en Filipinas, ni en América ni en Asia. En el cambio de monarquía, esa monarquía [los Borbones] tardó mucho en españolizarse. ¿Y qué pasó? Que la política ya no está al servicio de la fe, sino la fe al servicio de la política”, observa el historiador.

Una conclusión aparentemente indiferente de cara al funcionamiento social actual, pero de gran relevancia para comprender el proceso y esencia de España y la Hispanidad. Aunque con los Borbones se siguieron haciendo obras evangelizadoras como la de Junípero Serra, explicó, “se las apoyaba porque consolidaban el poder político, en cambio antes se apoyaban porque sí, porque había que predicar la fe, sin importar si servía geopolíticamente o no”.

Es por ello que, para Gullo, España no solo “está perdida” desde entonces, sino que “pierde su razón de ser, su alma. Su alma es la evangelización y si no, no tiene razón de ser, porque se formó en 700 años de lucha contra el islam. Si España no hace eso -evangelizar- entonces no es más España”, remarcó el historiador.

La decadencia del Imperio: Factores internos y externos

Según Gullo, la decadencia del Imperio Español no fue producto de una única causa, sino de una combinación de factores internos y externos. Uno de los principales fue el desenfoque político de la monarquía austriaca, que no logró adaptarse a los cambios de la época. En este sentido, el autor explica: «La misión evangelizadora que había sido el alma de España se fue perdiendo durante el reinado de los Austrias.»

Gullo también destaca que España no supo defenderse adecuadamente de la propaganda negativa que se generó contra ella, lo que desembocó en la leyenda negra. «La batalla cultural fue crucial y España perdió esa batalla. Perdimos la lucha por nuestra identidad», afirma, señalando que la falta de defensa de la imagen del país contribuyó a su decadencia.

En cuanto a los factores externos, el autor menciona la creciente amenaza del imperialismo anglosajón y las tensiones con otras potencias europeas. «Inglaterra, a través de la propaganda, contribuyó a la debilidad interna de España», afirma Gullo, indicando que el conflicto con las potencias protestantes y el declive político y económico interno fueron determinantes en la pérdida de la América española y la caída del imperio.

El futuro de la Hispanidad: La necesidad de la unidad

A pesar de la decadencia del Imperio Español, Gullo ve una oportunidad de resurgimiento para los países hispanoamericanos. En sus palabras: «Si conseguimos reconstruir la unidad de la Hispanidad, podemos volver a tener un papel importante en el mundo.»

El autor enfatiza que el reto actual es superar las divisiones entre los países hispanohablantes. «Si comprendemos que somos un mismo pueblo, con una misma identidad, podremos reconstruir la unidad», sostiene, señalando que esta unificación cultural y política puede ser clave para recuperar el poder global.

Gullo concluyó remarcando que la Hispanidad es el «pasaporte para el futuro». «Sin Hispanidad, España está muerta, Argentina está muerta, México está muerto. Sin nuestra unidad, no seremos nada en el mercado global”, afirmó, solo “segmentos anónimos del mercado mundial”.

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