Tras cinco siglos de la llegada de España a América o de la aparición de Nuestra Señora de Guadalupe, el Museo de la Hispanidad anuncia su inauguración para el próximo mes de diciembre en Sevilla. Una iniciativa novedosa que surge, según su portal, “de la necesidad de transmitir la realidad humana e histórica de la Hispanidad con rigor, objetividad y en su adecuado contexto”.
A falta de mayor información que previsiblemente se desprenderá en las próximas semanas, por ahora se sabe que el Museo de la Hispanidad tendrá entre sus principales objetivos mostrar “la colosal obra de España en América”, centrándose especialmente en el florecimiento de “una cultura mestiza, única y excepcional” que, además, no tiene comparación en potencias colonizadoras como las anglosajonas, holandesas o francesas.
«Absolutamente excepcional»
Inequívocamente, se escribe, la sociedad mestiza hispana se revela como algo absolutamente excepcional en la historia de la humanidad. Y sin embargo, lamentan, la creación de esa nueva cultura y sociedad, con sus escuelas, universidades, hospitales, catedrales, cabildos, leyes y un largo etcétera, “no ha recibido la justa atención que merece”.
Parte de la sorpresa de los impulsores de la iniciativa del Museo de la Hispanidad se encuentra precisamente en que, “increíblemente, no existe ningún museo permanente en España con la vocación de mostrar y explicar dicha proeza”.
Para ellos hay motivos más que de sobra de cara a la existencia de un Museo de la Hispanidad. Y lejos de ser una mera reliquia, se detallan argumentos con perspectiva de futuro como es la previsión “incontestable” del papel global de la Hispanidad en el siglo XXI o el poder demográfico de la hispanidad, superándose los 600 millones de usuarios potenciales en todo el mundo, lo que representa aproximadamente el 7,5% de la población mundial.
Pese al poder e influencia citados, el portal del Museo de la Hispanidad lamenta que el origen y realidad de la hispanidad es “uno de los campos menos estudiados, más tendenciosamente tergiversados, voluntariamente olvidados y continuamente atacados de todo el ámbito cultural”.
Conscientes de que el mundo museístico no puede quedar al margen de esta batalla cultural y de que debe aportar luz exponiendo la verdad de una manera atractiva que tenga como base un estudio académico riguroso, el Museo de la Hispanidad pretende dar sus primeros pasos “aunando la tradición con las últimas tendencias que el ocio cultural ha incorporado a este campo”.
Por ello, contará con visitas que permitan disfrutar a familias, mayores y pequeños por igual, disponiendo además de recorridos personalizados a la medida de cada visitante: visita familiar, esencial, estándar, en profundidad, o incluso con inmersión en las fuentes.
Uno de los “platos fuertes” del museo será su colaboración con el cineasta José Luis López-Linares, director de los exitosos documentales “Hispanoamérica, canto de vida y esperanza” y “España, la primera globalización”, augurando una faceta audiovisual del museo “de primer nivel”. Siendo, además, interactividad una de las principales características del centro, no sería descabellado que se den colaboraciones del Museo de la Hispanidad y López-Linares de cara a su próximo documental «We, the hispanos».
Referencia mundial
El Museo busca, en último lugar posicionarse como “un referente mundial en su campo y un orgullo para su ciudad de acogida”, habiendo escogido como una de sus primeras temáticas de apertura e inauguración la sociedad que surgió en los territorios que actualmente ocupan México y Estados Unidos.
“En su nombre llevará a una gran mujer sin la que el mundo, tal y como hoy lo conocemos, sería radicalmente diferente: Doña Marina. En paralelo, se está ya trabajando para cubrir en próximas inauguraciones el resto de esta fascinante historia que es la Hispanidad, enfocándonos en sus diferentes áreas geográficas”, agrega el mensaje difundido por el Museo de la Hispanidad.
