El Instituto ELEVAN organiza las II Jornadas de la Hispanidad en el Río de la Plata, bajo el lema “Legado y futuro de la Hispanidad”. El encuentro se celebrará los días sábado 11 y domingo 12 de octubre de 2025 en el Colegio San Pablo (Pacheco de Melo 2300, Buenos Aires).
Se trata de unas jornadas que, como reza su presentación, parten de una consideración de la América hispánica “como una unidad geográfica, política, cultural, lingüística y religiosa compacta”. Una «nación colosal» y espacio geográfico que no solo es “único en el mundo” por su unidad lingüística, histórica y religiosa indivisible, sino que desde el plano político también tiene una identidad común. Frente a ella, concluyen los organizadores, “el enemigo no es otro que el imperialismo anglosajón y quienes están ocultos pero activos tras sus acciones depredadoras”.
Programa del sábado 11
Tras las acreditaciones y la apertura a cargo de Gabriel Aníbal Camilli, se dictarán conferencias sobre Los principios de la Hispanidad (Rafael Breide Obeid), María Santísima, estrella de la evangelización en América (Padre Bernardo Conte Grand), Isabel la Católica (Hna. Claudia Ortiz, Paraguay) y La Hispanidad y el caballero cristiano (Ignacio Balcarce).
Por la tarde, intervendrán Elena Calderón (La cuestión del héroe en el discurso del descubrimiento de América), Juan Carlos Monedero (La Hispanidad y el orden social hispano), Gabriel Aníbal Camilli (Visión geopolítica de la Hispanidad) y Enric Ravello Barber (España) (La conquista de América como proyección de la Reconquista española). La jornada concluirá con un cine-debate sobre Apocalypto, dirigido por el Padre Flavio Mateos.
Programa del domingo 12
El día comenzará con la Santa Misa en la Basílica Nuestra Señora del Pilar (Junín 1898, CABA), seguida de un desayuno en el Colegio San Pablo. Posteriormente, se expondrán las conferencias: Uruguay y la Hispanidad (Bruno Acosta Pastore), Andresito Guacurarí Artigas, contracara del indigenismo (Sebastián Miranda), El arte en las misiones guaraníticas (Andrea Greco) y La vocación hispánica de América y de la Argentina (Antonio Capponetto).
La jornada dominical culminará con un almuerzo de camaradería acompañado de música española y criolla a cargo de Jorge Flores, y con un recorrido turístico-cultural por la Ciudad de Buenos Aires, coordinado por la Dra. Claudia Andrea Silva, que permitirá revivir la herencia hispana desde el siglo XV hasta la actualidad.
Para obtener más información y formalizar las inscripciones, el Instituto ELEVAN pone a disposición de los interesados el correo electrónico elevanargentina@gmail.com, así como sus redes sociales o el enlace de acceso directo al formulario a través de este enlace.
Las Jornadas de la Hispanidad, entre la fe, la identidad y la encrucijada
El presidente de Instituto ELEVAN, principal organizador del evento, ha compartido con La Hispanidad el inspirador texto de convocatoria de las Jornadas de la Hispanidad en el Río de la Plata, que adjuntamos:
De cara a un nuevo 12 de octubre, día en que celebramos con viva alegría la Hispanidad, nos sentimos contentos y orgullosos de poder renovar nuestra propuesta inicial, la de convocar todos los años -con la intención de cristalizar una sana costumbre- a Jornadas de reflexión y diálogo sobre nuestra identidad, sobre lo que somos y lo que queremos ser.
El Instituto Elevan realiza esta convocatoria queriendo contribuir a reencontrarnos con nosotros mismos, redescubrir nuestra historia, asumir nuestro pasado, interpretar nuestro presente y pensar posibilidades de futuro.
Creemos que reunirse -en esta fecha tan significativa para todas las naciones hispanoamericanas- a pensar, a debatir, a intercambiar ideas, es un primer paso para prestar fidelidad a lo que somos y comenzar a trazar proyectos de integración regional sobre aquello que verdaderamente nos une, nos cohesiona y nos hace fuertes. Hay una homogeneidad social que requiere organización; hay una historia tergiversada que requiere aclaraciones; hay principios morales que deben ser revalorizados para bien nuestro y de toda la humanidad. Son desafíos importantes que ameritan un encuentro y una elaboración teórica consistente. Tras esos propósitos nos perfilamos.
El porvenir presenta interrogantes. El mundo se insinúa vacilante e incierto, con amenazas y riesgos, pero también se vislumbran oportunidades. En este contexto se abrirán las nuevas Jornadas de la Hispanidad 2025, un espacio de ideas, investigación, producción de conocimiento, promoción de cultura hispánica, que reuniendo expertos y profesionales de diversas áreas, procura aportar al robustecimiento de la Fe Católica, al enriquecimiento de las convicciones patrióticas y a la elevación moral de los pueblos sobre un legado que nos honra y nos enorgullece. Queremos asumir ese pasado, actualizarlo y transmitirlo a las nuevas generaciones. Queremos dar a conocer una cultura que consideramos un tesoro, y que creemos que tiene mucho para seguir aportando al mundo.
La Hispanidad se ensancha con la llegada de España a América. La Madre Patria trasladó sus estructuras, sus instituciones, su cuerpo legal, sus usos, sus costumbres, sus tradiciones, un temperamento, y sobre todo eso: la Fe. España introduce el Nuevo Mundo a la vida sobrenatural, a la vida de gracia, a la vida reconciliada con Dios.
En una auténtica hazaña misionera, miles y miles de sacerdotes españoles comenzaron a hundirse en la profundidad del territorio para darnos a conocer a Nuestro Señor Jesucristo. Empresa magnánima -como nunca el mundo había visto- dirigida por la Monarquía Hispánica, donde el catolicismo, alentado por la llama de la Caridad, desplegó todas sus energías y recursos para transmitir la Fe que redime y salva hasta los confines más remotos de la tierra.
Esa Fe es nuestro elemento fundacional. El catolicismo -la Religión Verdadera anclada en la única Iglesia de Cristo- tiene por característica trascender y abarcar a todas las culturas sin ahogarlas ni aplastarlas. No suprime ninguna identidad cultural, sino que eleva, perfecciona y purifica. América adoptó esa Fe y con ella una cosmovisión, un orden de bienes, una configuración social, propósitos y metas donde lo material se supedita a lo espiritual y lo natural se subordina a lo sobrenatural. Así, España fue tejiendo una hermandad.
No hubo imperialismo de gula extractivista, ni de sometimientos y prepotencia militar. Hubo Imperio, un proyecto histórico que integraba a los distintos pueblos, que procuraba adhesiones voluntarias y se articulaba sobre metas comunes respetando escalas, fueros y autonomías. Se produjo civilización, una Cristiandad Hispanoamericana. España asumió el deber católico de expandir la Fe y ganar almas para Dios, y nos invitó a participar en ese proyecto.
Al invitarnos a la Fe nos dio un sentido y una misión. Y si ahora sentimos la obligación de congregarnos a pensar las implicancias de ese proceso, a revisar nuestros aciertos y errores, a trazar planes de acción para el futuro, es porque no queremos traicionar ese sentido y esa misión. Si bien hoy no hay unidad política entre las naciones hispanoamericanas, sigue palpitando un sentimiento de hermandad que puede florecer en proyectos coordinados hacia adelante.
El mundo hispánico se encuentra en una encrucijada. Nuestras naciones se hallan fragmentadas y en tensión interior permanente. La política electoralista no ofrece respuestas ni es capaz de presentar soluciones reales porque carece de las categorías adecuadas para diagnosticar la situación y diseñar estrategias efectivas que permitan enfrentar el futuro con cierto optimismo. Las conferencias y ponencias que hemos querido reunir, pensadas para abarcar un amplio espectro de cuestiones, tienen el sello de la honestidad intelectual, pero también relucen por llevar un enfoque que resulta original y disruptivo ya que no contienen ellas lo que habitualmente se escucha en los medios de comunicación masivos.
Dentro de la constelación de pensadores e intelectuales convocados van a encontrar posturas y criterios desafiantes a los tópicos y lugares comunes que se repiten desde las usinas de la ideología. El realismo católico se distingue por romper con los paradigmas del siglo y las convenciones sistémicas para ofrecer una perspectiva precisa y luminosa que permite dilucidar la complejidad del mundo actual desde otras alturas.
Al concertar a estos destacados expositores, entre los que se cruzan reconocidos pensadores de larga trayectoria internacional y jóvenes que quieren comenzar a aportar al pensamiento hispánico, hemos deseado poner a disposición del público los recursos necesarios para asumir nuestra historia sin complejos ni distorsiones y proyectar un horizonte futuro sobre sólidos principios.
El mundo necesita volver a conectarse con la verdad; sus conflictos, sus crecientes tensiones y su angustiosa desesperación vital, son síntomas de una ausencia de verdad. Frente a los modelos civilizatorios arraigados en criterios utilitarios e intereses económicos; frente a los proyectos político-institucionales, de linaje secularizador, diseñados para defender libertades individuales en referencia a ganancias materiales; frente a modelos inmanentistas que se obsesionan con el poder fáctico; La Hispanidad ofrece volver a la Verdad, volver a Cristo, volver a su Iglesia, volver a su Orden Social y su Justicia.
La Hispanidad opera en otro plano, en coordenadas distintas, con un código de sentido y acción que difiere radicalmente a los criterios con que las potencias hegemónicas del mundo dominan el sistema internacional en la actualidad. Las Jornadas de la Hispanidad 2025 son una oportunidad para definirnos como alternativa.
Es una alegría recibir gente de toda Hispanoamérica. Poder poner al alcance de todos ustedes las consideraciones intelectuales de tantos hombres y mujeres comprometidos con el mensaje hispano-católico. Nosotros queremos seguir creciendo, escuchando nuevas voces, recibiendo nuevos participantes, atendiendo nuevas propuestas. Anhelamos construir un gran bloque regional, no desde la integración económica, las ventajas aduaneras o una moneda común -cuestiones técnicas y secundarias que ya tendrán tiempo de ser discutidas-, sino desde los vínculos espirituales, los lazos de hermandad, los deseos de vivir en la Verdad y el Bien.
Si nos instalamos en Cristo y trabajamos por extender su Reino todo lo demás vendrá por añadidura. Encomendamos estas Jornadas a la Virgen del Pilar y a Santiago Apóstol, Patronos de la Hispanidad.
