Como ha expresado este viernes 4 de abril Marcelo Gullo, “ha querido la Providencia” que su conferencia agendada desde hacía semanas en lo que muchos llaman la “Universidad woke de Puerto Rico” fuese finalmente en la parroquia de Santa Teresita, en San Juan, tras ser esta suspendida unilateralmente por la decana de la facultad de humanidades, Agnes Bosch.
El historiador argentino agradeció la acogida del párroco y a los organizadores, Hispanistas de Puerto Rico, antes de comenzar una esperada ponencia que desarrolló en torno a varias preguntas y mitos de la leyenda negra.
Y la primera de ella fue uno de los rasgos distintivos de lo que llamó una “empresa de dos grandes locos” como fue el descubrimiento de América impulsado por Isabel y Fernando. Una empresa que fue de “descubrimiento” y no “encuentro” porque “quizá los vikingos estuviesen en América, quizá los fenicios llegaron, pero no la descubrieron”. ¿Y por qué España sí?, planteó a los asistentes: “España quitó el velo que cubría a América, y le dice a todos que hay un mundo nuevo”.
A lo largo de la ponencia, Gullo se preocupó de negar una hipotética leyenda rosa y remarcar que dicho descubrimiento y evangelización fue “una empresa de hombres, protagonizada por hombres y no por santos ni por ángeles, y como hombres se equivocaron en un montón de cosas y cometieron miles de errores”.
Si fueron a matar, ¿por qué crearon hospitales gratis para indios?
Sin embargo, agregó, son muchas las preguntas que dejan a la leyenda negra sin respuesta, y una de ellas es: “Si fueron para robar, ¿por qué crearon hospitales?”. Miles de hospitales de la Hispanidad que no eran, como dicen los partidarios de la leyenda negra, dirigidos solo a españoles o fundados para lucrarse.
“No había más de 1000 españoles en México cuando Cortés creó el primer hospital, y estaba fundamentalmente destinado a los indios. No debería ser muy malo porque ese hospital existe a día de hoy y fue el primero de todo Hispanoamérica”, dijo el historiador en referencia al Hospital de Jesús, fundado por el conquistador en 1524. Hospital que, además, fue el primero de muchos y que destacó por su gratuidad y universalidad.
“Eran para indios, mestizos, negros… Y era para los pobres. No se pagaba absolutamente nada. Se tomaba nota de cómo entraba la persona, de cómo salía, qué dolencia tenía y si se curaba o moría. Fue el primer hospital en llevar ese registro del mundo, y eso demuestra que eran sumamente eficaces”, explicó.
La de los hospitales es solo uno de los muchos hitos históricos que no solo niegan la leyenda negra, sino que también la vuelven en contra de sus impulsores como los anglosajones: “En la América sajona no había ningún hospital, solo uno en Nueva York, creado por los holandeses para los tipos de los barcos. Con las famosas 13 colonias no había hospitales”, reiteró el historiador argentino.
Hispanidad frente a la Universidad woke de Puerto Rico
La segunda de las preguntas que se hizo el historiador y politólogo fue en torno a la edificación de cientos de colegios y universidades desde los primeros años de presencia española en América. Algo especialmente significativo para el historiador si se tiene en cuenta que no se hizo para contrarrestar la cultura originaria, sino para potenciarla. Los colegios, dijo Gullo, “eran trilingües. Se enseñaba español, náhuatl, quechua o guaraní según la provincia, y latín y se hicieron gramáticas pasando de la lengua oral a la escrita, muchos años antes que la gramática alemana o inglesa”, detalló, remarcando las ventajas en unos indígenas que “salían trilingües” de forma gratuita.
“Hubo más de treinta universidades y más de 80 años antes de que se fundara Harvard ya estaba la de San Marcos en Lima, el colegio San Pablo de Lima tenía 40.000 libros en su biblioteca cuando Harvard tenía 4.000 más o menos… Estudiaban filosofía, medicina, leyes, botánica, física, teoría política…
La duda hispánica: “Nunca nadie lo hizo en la historia”
Gullo remarcó el desarrollo y estudio del origen del poder por el tomismo y la Escuela de Salamanca, lo que ofreció unas condiciones muy particulares frente a la visión sajona o francesa y que en ningún momento favoreció el surgimiento de figuras despóticas o absolutas, siendo ejemplo de ello la llamada “duda hispánica”.
“Los reyes podían equivocarse, cometer barbaridades y muchos españoles lo hicieron. Pero por eso se hicieron las leyes de Indias. El emperador no es que fuera un santo, pero se planteó si se estaba haciendo algo mal en América, lo interrumpió y pensó lo que tenían que hacer, si realmente tenían derecho de estar allí. España era muy superior éticamente. Nunca nadie hizo eso en la historia de la humanidad y en España sí que lo era”, subrayó.
La católica y la protestante, dos cosmovisiones incompatibles con resultados visibles
Uno de los puntos álgidos de la ponencia fue el momento en que el historiador abordó la raíz de las diferencias entre la América hispana y la anglosajona.
Sobre esta última, abordó la máxima de “el mejor indio es el indio muerto”, atribuida al general primero y comandante en jefe del ejército norteamericano Philip Henry Sheridan, para introducir un genocidio indígena en Norteamérica que tiene “una razón teológica” como es “la predestinación”. Rescatada por Calvino, la idea encuentra en la riqueza uno de sus principales indicios o signos, lo que hizo a los británicos considerar a los indígenas como incapaces de redimirse.
Frente a la visión protestante, continuó Gullo, “los católicos, con sus miles de defectos, consideran que el pecado original no ha dado muerte al hombre, sino que lo ha herido, y que los indígenas son redimibles y que por tanto no podían matarlos, tenían que convertirlos, hacerlos católicos, porque eran hijos de Dios, como nosotros”.
Solo así se entienden las dos visiones y modelos de conquista, pues si para la católica “el concepto de pueblo elegido había quedado abolido”, para la anglosajona “no hacía falta incorporar a los nuevos pueblos a la fe porque no se podían salvar” y, la conclusión, era “matarlos a todos”.
Imposible hablar de genocidio
Sobre el pretendido genocidio español en América y concretamente abordando el relato desde la cuestión de las epidemias, mencionó que si bien los españoles llevaron a América enfermedades que no existían, también estos se vieron afectados por otras que no se daban en Europa.
También desmintió mitos generalmente extendidos como el de la sífilis, remarcando estudios actuales que identifican su origen en la propia América hasta al menos mil años antes de la llegada de Colón.
Si había muertos por enfermedades, explica, “no es porque España se propusiese aniquilar a la población”, lo que lo argumenta también la propia definición de genocidio como el intento de eliminar a alguien por su raza o religión”, de lo que no se puede acusar a España y su labor en América.
Hispanidad y racismo, una relación impensable difundida por la universidad woke
Como representante del discurso hispanista y uno de los principales responsables de desmitificar la leyenda negra, una de las acusaciones que se vierten sobre Gullo y la Hispanidad es su componente de por sí racista. Algo que el escritor no dudó en refutar igualmente durante su ponencia al remarcar que “en la Hispanidad somos todos distintos en el accidente pero iguales en sustancia”.
“Pensamos y sentimos de la misma manera porque tenemos los mismos valores y las mismas categorías mentales. Los hispanos, agregó, no somos ni mejores ni peores y no acuso a nadie de nada. Somos lo que somos y queremos seguir siéndolo. No nos sentimos más que los otros pero tampoco tenemos por qué sentirnos menos que los otros”, explicó. Un argumentario que para Gullo está directamente relacionado a la fe que profesaba España y que resumió el aforismo gaucho de “nadie es más que nadie”.
“Nosotros creemos que todos los hombres son iguales. En nosotros nunca existió el supremacismo. Es nuestra categoría, nuestra forma de pensar, y eso se lo debemos a España. Todo España era cristiana y los cristianos tienen que decir esto, que todos los hombres son hermanos”, argumentó refiriéndose a lo que llama “el sello distintivo de la Hispanidad”.
Puerto Rico, perla de la Hispanidad amenazada
Gullo concluyó haciendo un llamado en Puerto Rico a los hispanos para que vuelvan a sentirse como tales. “Y lo digo aquí, porque sois una especie de frontera, una perla, la perla de la Hispanidad, que nos han quitado. Y a mí me duele, pero durante muchísimos años ustedes siguieron siendo hispanos, resistieron toda una política iniciada para que dejaran de ser hispanos. Ustedes resistieron”, alentó ante los presentes.
Sin embargo, el escritor sorprendiéndose de cómo la resistencia amenaza con desaparecer, advirtiendo de que “lo que [Estados Unidos] no consiguió por la fuerza, [Puerto Rico] va a entregarlo por su propia voluntad”, como es la propia demografía hispana que habita la isla.
“No tienen más hijos, se está muriendo demográficamente, se van… ¿En qué se va a convertir esto? ¿En un asilo para jubilados norteamericanos mientras los jóvenes de aquí se van a vivir a Estados Unidos o Madrid? ¿Dejan la isla sola? Entonces sí habrían fallado históricamente”, planteó el escritor.
El sentido de la visita de Marcelo Gullo a Puerto Rico
Gullo dio paso al turno de preguntas remarcando que, “si algún sentido tiene mi visita a Puerto Rico, es recordar que fuisteis un pueblo heroico”, llamando a “no entregar sin presión lo que tanto defendieron”.
“Sería una injusticia para ustedes y para todos. Ningún hombre… puede querer que esto deje de ser la perla de la Hispanidad, sea cual sea su ideología. Ustedes no están solos, pero son ustedes los que tienen que resolver ese problema. No podemos hacerlo por ustedes. ¿Y cómo comienza a ser resuelto el problema? Cuando uno descubre que le han mentido históricamente. Que la leyenda negra es falsa”, concluyó.
La ponencia fue retransmitida por uno de los principales canales hispanistas de Puerto Rico, Los Desenmascarados:
