Marcelo Gullo, escritor y politólogo autor de la trilogía Madre Patria, se enfrentó el pasado lunes a una turba de wokistas que trataron de impedir, sin éxito, la presentación de Lepanto en la Universidad de Barcelona, último de los libros del argentino.
La tarde de la presentación, decenas de integrantes de varios colectivos wokistas cumplieron sus amenazas de acudir a “cancelar” la ponencia de Gullo que no dudó en hacer frente a los asaltantes.
«Me abrí paso»: Lepanto en la Universidad de Barcelona
“Algunos me dieron algunos empujones y golpes. Yo me defendí y me abrí paso para entrar y dar la presentación. Nada importante, solo algunos golpes, pero me quede afónico porque rompieron los micrófonos”, nos contó el escritor.
Entre las “sopas de letras” que conformaban la convocatoria, destacan los colectivos Assemblea d’estudiants d’Industrials UPC, la Organización Juvenil Socialista, la Asamblea de Biología y CCT UB, Obrir Escletxa, Anticapitalistas de Cataluña, Asamblea de Física y Química UB y SEPC (CUP).
Ninguno de ellos, unas 40 personas a las que Gullo definió de “papanatas” pudieron impedir que se celebrase la esperada ponencia del escritor de 62 años.
1º Sobre la endofobia, o por qué odian la Reconquista
Uno de los primeros aspectos que abordó en relación tanto a Lepanto como a su episodio de cancelación woke fue el de la endofobia, en relación a “una enfermedad de odio a las raíces de la propia comunidad, cultura y demás aspectos que conforman la identidad de la propia nación”.
Una enfermedad originada según Gullo en el pensamiento negrolegendario, entre los principales responsables de que, “por primera vez en la historia de la humanidad, un pueblo se cree la historia que el enemigo cuenta de él”.
Lo insólito, apuntó, es que “el mensaje que dice que toda la historia de España es un horror y un error” ha sido asumido por la propia política, intelectualidad y periodismo del propio país.
“Eso es lo que eso es lo que ellos predican. Por eso odian la Reconquista: odian la conquista española de América porque en realidad odian la Reconquista. Piensan que España no debería haber existido nunca”, resumió.
2º Wokistas e islamistas, «una batalla que se debe ganar»
Si España y la Iglesia fueron dos de los grandes protagonistas de Lepanto en 1571, también son hoy dos grandes perjudicados de la “invasión silenciosa” motivada, a su vez, por una doble enfermedad espiritual, la mencionada endofobia y el islamismo.
Tras recitar la icónica llamada de San Juan Pablo II a “contener la invasión con la fe vivida íntegramente”, Gullo abundó en una “batalla espiritual y cultural” en la que las armas no bastarán.
Fue en este preciso momento de la ponencia cuando el escritor se dirigió tanto a los asistentes al evento como a los wokistas que trataban sin éxito de boicotear el acto.
“Vivimos una gran batalla que se debe ganar, pero que se pierde cuando no hay valor y cuando la gente tiene miedo de lo políticamente correcto, cuando se acepta para que no le cancelen ni critiquen. Entonces nadie dice nada y los otros ganan no por que tengan argumentos, sino porque le dejamos ganar”, explicó.

3º Las seis fases hacia la invasión silenciosa
Frente a un pasado concreto de España en el que “los obreros tenían lo que llevaban pidiendo décadas”, Gullo reflejó como se impuso un sector dedicado al ámbito financiero que “toma la dirección del mundo y de lo que va a pasar”.
Un cambio que sucede en seis fases:
–Primer momento, el fin de derechos sociales y del Estado nación: “Se desarticulan los derechos sociales en todo el mundo y el nivel de vida de los trabajadores disminuye al mismo tiempo que hay un ataque constante al Estado nación, que en realidad es el que defiende al individuo, los estados pierden poder y la gente pierde poder adquisitivo.
–Segunda fase, el control del capital financiero. Clinton desarticula todas las leyes de Roosevelt que impedían que el capital financiero se hiciese dueño de los medios de comunicación. Después llega Obama y pasamos una segunda etapa, donde ya no es un ataque al estado nación y los derechos sociales, sino centrado fundamentalmente en la familia.
–Tercera fase, el ataque a la familia: “¿Y por qué se ataca a la familia?”, se preguntó el escritor argentino, que acto seguido responde: “Muy sencillo, porque siendo el capital financiero mundial el gran actor de las relaciones internacionales, no quiere que nadie se lo ponga. Y si la familia no existe, el hombre creyéndose ser absolutamente libre estando solo, en realidad es el más dominado del mundo porque está solo, sin nadie que lo ayude. Por eso se ataca a la familia.
–Cuarta fase, ideología de género: “Con ello viene también, aparte del término “ideología de género”, viene también el de “multiculturalismo” o la idea de “cómo destruir al mismo tiempo a la nación y a la familia: Vamos a mezclar un montón de pueblos que van a perder su identidad y su consistencia y los individuos no van a tener ni estado, ni identidad, ni nación, porque la identidad va a ser diluida en el multiculturalismo Pues bien, esa oligarquía financiera mundial ha fomentado esa inmigración masiva para producir este multiculturalismo.
–Quinta fase, pérdida de la trascendencia: “Esta oligarquía quiere un mundo multicultural y provoca la inmigración, pero nadie puede actuar si no tiene una ventana por donde entrar. ¿Y cuál es la puerta por donde entra esto? Aunque duela, hay que ser sincero y decirlo: las sociedades europeas han perdido su idea de trascendencia, no tienen más hijos, se forma una pirámide demográfica funeraria -invertida- y aparece un proletariado exterior con una cosmovisión del mundo antagónica a la sociedad que lo recibe y que no pierde su idea de trascendencia.
–Sexta fase, llegada del proletariado externo. Entonces, agrega Gullo, “el proletariado exterior crece mientras que el otro disminuye. Naturalmente hay un momento de quiebre donde el proletariado exterior termina siendo una mayoría muy consistente. Y si tiene una cosmovisión del mundo antagónica, ¿qué va a hacer? Naturalmente va a imponer o tratar de imponer su cosmovisión. Si un proletario exterior que tiene una cosmovisión antagónica, cree estar volviendo a un territorio que le pertenece y que según él fue expulsado injustamente, es lógico que le diga a sus hijos: `Estas ciudades fueron nuestras y volverán a ser nuestras´. Y cuando su hijo escucha eso, tiene un mandato. Lo cumplirá él o lo cumplirá el nieto, pero eso es inevitable”.
“España tiene solución: la cruz de la victoria”
Ante un panorama del todo desesperanzador, Gullo no duda, sin embargo, en asegurar que desde el realismo político “España tiene solución”.
Ante una sala repleta de asistentes atónitos, explicó su postura aludiendo a un “resurgir de un sector todavía no mayoritario, pero importante de la juventud en España”. Este resurgir “ha dado resultado y ha conmovido un sector de la juventud que está dispuesto a tomar la bandera”, agregó el escritor que, sin embargo, y también desde su postura realista, aseguró que “depende de ustedes”:
“Si ustedes no se cansan en el camino, si saben que esta no es una batalla de un día, sino una batalla prolongada en el tiempo y que no hay que desfallecer, si se comprometen, les aseguro que España no solo tiene solución, sino que se va a reconstruir y va a llegar a la victoria. Pero eso depende de los jóvenes. Nada se construye sobre la mentira y ellos han construido sobre la mentira, que se cae como un castillo de naipes. Si están dispuestos a pelear y dar la batalla cultural tienen asegurada la victoria, porque su castillo de naipes caerá”.
Antes de concluir, el argentino mostró ante el auditorio una cruz de la victoria con que le obsequió una seguidora, pidiéndole que la llevase durante su gira de presentación de Lepanto. Gullo concluyó así:
“Y hoy llevo esa cruz. Pero la cruz de la victoria es vuestra. Es la cruz de Covadonga la que nos va a dar la victoria. A los más jóvenes, que estáis ahí. Son ustedes los que deben llevar esta cruz, la cruz de Covadonga”, concluyó.
