Los pasados 20 y 21 de marzo, la Fundación Rafael del Pino acogió la II edición de las Jornadas Hispanoamérica. Un futuro compartido. Un evento que fue de nuevo un éxito de asistencia y argumentario, proponiendo los ponentes una amplia batería de ideas para enfrentar la leyenda negra en torno a las bases de la Hispanidad y la presencia de España en lo que hoy son los Estados Unidos.
Extraemos una selección de algunos de los momentos más representativos y conclusiones de las Jornadas Hispanoamérica:
Lucena Giraldo: “El 56% de EEUU formaba parte de la Monarquía hispánica”
“Estados Unidos es una nación hispanoamericana porque el 56% de su territorio actual formaba parte de la monarquía española en 1800, más de la mitad. Las famosas 13 colonias son apenas una pequeña franja de tierra al oriente de América del norte que, literalmente, son un conjunto de colonias que nacen por cuestiones de sectarismo religioso en la dinámica del primer imperio inglés”.
“La legislación del imperio, enraizada con el catolicismo”
“La legislación del imperio español sobre la esclavitud está profundamente enraizada en un catolicismo muy sólido que tiene una visión completamente diferente en cuanto al protestantismo. El esclavo en el derecho español es reconocido como persona, pero con derechos limitados, mientras que en el derecho británico es un bien mueble. Esta coartación significaba que como esclavo tenías derecho a trabajar un día a la semana, ganarte tu dinero y poder comprar tu libertad a un precio que fijaba no el dueño, sino la autoridad española”.
Quintero: “España, foco de atracción de esclavos evadidos”
Gracia Real de Santa Teresa de Mose, al norte de San Agustín, en la Florida, es la población más antigua que ha sido continuamente habitada en el continente americano. Al norte de esta, que es la frontera con colonias británicas, España estableció un santuario para los esclavos evadidos de las Carolinas y de las Georgias. Al llegar, siempre que se convirtieran, adquirían su libertad y se podían quedar asentados en ese territorio con la obligación de defenderlo.
Esa población fue la última que se fue de las floridas, cuando en 1763 se pierde la Guerra de los 7 años y la Florida pasa a manos inglesas. Constituían un foco peligrosísimo para los intereses de dueños de las plantaciones inglesas del norte, porque todos los esclavos se iban para allí. De hecho, uno de los grandes problemas de España con los Estados Unidos después de su independencia era el foco de atracción que representaba para los esclavos evadidos la Gracia Real de Santa Teresa de Mose.
Alfonso Borrego: “Todas las reservas estaban en los estados de nombre español”
“Cuando comencé a investigar la expedición de Oñate, con 120 soldados, le pregunté a los indígenas qué hicieron los españoles. Me dijo que mataron a 8000 de los suyos y se llevaron a 300 mujeres de esclavas a México. ¿Quién se las llevó? ¿120 soldados? ¿1400 millas a pie?
De las nueve tribus que visité, preguntando a cada uno qué atrocidades les hicieron los españoles, ninguno tenían problema excepto los Ácoma… Y les dije: debéis pensar lo que decís cuando habláis de los españoles. Es fácil desglosar lo que pasó aquí: en todos los estados de nombre español, Montana, Colorado, Arizona, Nevada, California, Texas, Florida, ¿no es raro que las reservas estén en esos estados? ¿Dónde están las reservas en Ohio, Iowa, Georgia…? No hay”.
Queijeiro: “Guadalupe, diferenciación, consuelo e identidad”
“Así como en el siglo XVIII [América] era el mejor lugar del mundo, en plena ebullición, abundante, poderoso y hermoso con el barroco por delante, había un Apocalipsis interno. El indígena se preguntaba: ¿Quién soy? Me visto como peninsular pero no lo soy. Los novohispanos, los que seríamos protomexicanos, nos respondimos a través del arte, la historia, el barroco… pero la Virgen de Guadalupe fue el símbolo de diferenciación. Nos dio consuelo e identidad”.
Aristimuño: “El catolicismo triunfante”, alma del heroísmo y santidad hispánicos
“Lo que animaba ese marco de heroísmo y santidad que lleva a estas personas a trascender su ego y sacrificarse por algo mayor, tiene que ver con un catolicismo triunfante que es vivido a fondo, en plenitud, con un sentido de misión absolutamente extraordinario.
A los hombres descreídos de esta época nos cuesta pensar que haya podido haber unos vientos que soplen las velas del alma de forma tan extraordinaria. Hay que hablar de un catolicismo triunfante y español. La especificidad del catolicismo tiene que ver con el hecho de que, contrariamente [a otras creencias], en el catolicismo el hombre tiene la inmensa oportunidad de colaborar con la obra de Dios. El horizonte de colaboración de los seres humanos con la obra divina fue uno de los combustibles más extraordinarios que explican esta ejecutoria, incomprensible desde otro punto de vista”.
Carrasco: “Vivimos una conversión mariana de los Estados Unidos”
“La Virgen de Guadalupe es la perfecta inculturación del Evangelio. Guadalupe no es un problema de catecismo. Es un sentimiento, una fe popular que se transforma en un camino hacia la Iglesia. Eso es Juan Diego, un laico que va a llevar a Guadalupe a la Iglesia. Y ese es el movimiento permanente. No es que los mexicanos lleven a Guadalupe a los Estados Unidos. Es que Guadalupe llevó a México a los Estados Unidos. Igual que los españoles no llevaron a América a Guadalupe de Extremadura, sino que ella fue la que llegó a los españoles”
“Los `peligros´ de Huntington son la comida, la música y la religión. Los invasores que cantan, comen y rezan en español. Es imparable, es una devoción popular y no una acción preparada por la Iglesia. Es la pura devoción guadalupana. En ese sentido, vivimos una conversión mariana de los Estados Unidos. Es lo que está ocurriendo”.
Henderson: “Contad vuestra historia como nadie más puede hacerlo”
“Hay un proverbio africano que dice: hasta que el león tenga su propio narrador, el cazador siempre tendrá la mejor parte de la historia. Recordad vuestra bandera. Hay un león en vuestra bandera. Debéis contar vuestra historia de una manera que nadie más puede hacerlo. Si no lo hacéis, no tenéis a nadie que culpar salvo a vosotros mismos”.
Sagarra Gamazo: Familia, fiesta y lengua, “futuro de la Hispanidad”
“A día de hoy, la tarea de Hispanoamérica, de la cultura hispana, es cultural, porque la materialidad, el poder, el dinero, se comportan como bienes materiales. Solo se puede repartir. Con la cultura no pasa. Es inmaterial. La cultura es incluyente porque se puede compartir y un ejemplo claro es el español. Unos 600 millones de personas. En un mundo polarizado, políticamente crispado, la tarea que yo veo para os hispanos es esa, es cultural. ¿Desde qué perspectiva? Desde la perspectiva católica de familia, de fiesta, y de lengua.
Creo que en el mundo hispano se celebra una fuerte realidad de lo común y lo común no solo nos muestra quienes somos, sino de dónde venimos y hacia donde podríamos ir. Porque les recuerdo que ningún hombre sabe cuál es su destino porque no está escrito. Esta mesa no era solo de héroes y santos. También de centinelas del futuro. Nada aguarda tanto el futuro como que cada uno tengamos una identidad fuerte, asumida, desde la que podamos aportar muchas cosas que pueden cambiar la dinámica de nuestro mundo”.
Aristimuño: “Debemos descartar la tesis de la ambición”
“Hay quien piensa que [el descubrimiento] fue fruto de una ambición y codicia sin límites. Yo no puedo concebir que esto sea así. Alguien que está animado solo por la ambición y la codicia, tras tres tardes de mosquitos con el cuerpo comido mosquitos, dice que no vino aquí para esto. La tesis de la ambición y la codicia sin límites debemos descartarla. Es irreal. Lo real es ese marco mental que permitía ese heroísmo y esa santidad”.
Cremades: la resurrección de Cabeza de Vaca
Cremades relató cómo, durante su cautiverio, llevaron ante Cabeza de Vaca a un enfermo para que lo curase: “Si se curaba, Álvar sabía que podía irle mejor, pero si no, podría volver al esclavismo… ¿Y qué hace? Lo que puede, o lo que sabe. Se puso delante, rezó el Padrenuestro, el Ave María y el Gloria, santiguó al enfermó y le sopló. ¿Qué ocurre? Que el señor se levantó y dijo que estaba bien. Cabeza de Vaca escribió que desde entonces fueron médicos: “Quiso Dios nuestro Señor y su misericordia que todos aquellos por quien suplicamos, luego que los santiguamos, decían a los otros que estaban sanos y buenos”.
En algunos sitios les precedía su fama y al verle venir decían que se curaban:
“Y cuando llegué cerca de los ranchos que ellos tenían, yo vi el enfermo que íbamos a curar que estaba muerto, porque estaba mucha gente al derredor de éI llorando y su casa deshecha, que es señal que el dueño estaba muerto; y ansí, cuando yo llegué hallé el indio los ojos vueltos y sin ningun pulso, y con todas señales de muerto, según a mi me paresció, y lo mismo dijo Dorantes.
Yo le quité una estera que tenía encima, con que estaba cubierto, y lo mejor que pude supliqué a nuestro Señor fuese servido de dar salud a aquel y a todos los otros que de ella tenían necesidad; y después de santiguado y soplado muchas veces, me trajeron su arco y me lo dieron, y una sera de tunas molidas, y lleváronme a curar otros muchos que estaban malos de modorra, y me dieron otras dos seras de tunas, las cuales di a nuestros indios, que con nosotros habían venido…
… y hecho esto, nos volvimos a nuestro aposento, y nuestros indios, a quien di las tunas, se quedaron allá; y a la noche se volvieron a sus casas, y dijeron que aquel que esta muerto y yo había curado en presencia de ellos, se había levantado bueno y se había paseado, y comido, y hablado con ellos, y que todos cuantos había curado quedaban sanos y muy alegres.
Trascendencia, pertenencia y libertad, bases de la Hispanidad
Para afrontar retos de la hispanidad se requiere un material humano que existió y que hoy debemos volver a forjar para conseguir una humanidad más armónica. Debemos encontrar, y la Hispanidad tienen mucho, fuentes de las cuales volver a beber y actualizar las bases de la Hispanidad, trascendencia, pertenencia y libertad. Si volviésemos a conseguir unos puentes hacia ese trípode, creo que nos iría un poco mejor.
Mensaje de José Luis López-Linares, director de We the hispanos:
